"A Family Affair" USFCAM, Tampa

Por Dennys Matos

 

La década de los noventa vio nacer un tipo de arte teñido por las experiencias personales de los artistas, vistas desde el ámbito de la existencia cotidiana.

 

Ello se aprecia en  “A Family Affair”, una muestra que exploró, a través de las obras de siete artistas, la identidad personal de cada uno de ellos dentro del contexto de sus relaciones familiares. Los artistas son:  Renee Cox, LaToya Ruby Frazier, Kalup Linz, Jacolby Satterwhite, Deborah Willis y Hank Willis Thomas. Una exploración que se desarrolla a través de diferentes formatos artísticos como el video, la fotografía, el performance y la animación.

En “A Family Affair”, curada por Megan Voeller, destacaban  el vídeo y la fotografía, pero sobre todo las mixturas entre ambos formatos como elementos de expresión dominante. La fotografía, unas veces, en su orden más documental y de archivo. La fotografía mixturada con el collage para recrear la historia de una familia, como sucedía en Queen Rose Family Tree (2014-2015) del camaleónico Kalup Linzy o  Huxtables, Mom and Me, (2008) de LaToya Ruby Frazier. Otras veces, aparece la fotografía explotando el género del retrato fotográfico como es el caso de  My Son (2001) de  Renee Cox, o  en Sometimes I See Myself In You, (2008) de Deborah Willis y Hank Willis Thomas. 

La obra de Kalup Linzy, abordó elementos de la historia de su familia en Florida. Pero, colateral a esta narración,  el artista se inventa otra familia. Construye otros ámbitos de relaciones interfamiliares donde aparecen, por ejemplo, primos de Taiwan o de Kaye Braswell. En esta intención de ficcionalizar sobre el ente familiar se sitúa también la obra de Deborah Willis y Hank Willis Thomas. Su Sometimes I See Myself In You, es una colaboración entre madre e hijo donde ambos se han tomado auto retratos. A partir de estos, se ha realizado un nuevo “auto retrato”, cuya imagen es mitad madre, mitad hijo. De madre e hijo es también la obra My Son de de  Renee Cox. Aquí, esta artista nacida en Jamaica, hace un retrato de su hijo “vestido” con la bandera estadounidense dentro de un aura de solemnidad clásica.

Jacolby Satterwhite, entre tanto, en su Country Ball (1989-2012) yuxtapone video, animación y performance. En ella se relacionan objetos construidos por su madre, en forma de dibujos animados, con filmaciones de un picnic familiar. Su obra es un mosaico de tinte surrealista, casi psicodélico, que navega por un imaginario familiar plagado tanto de fición como de realidad.  

Sin embargo, una obra como Huxtables, Mom and Me, (2008) de LaToya Ruby Frazier, no está interesada en hacer del ámbito familiar campo de experimentación entre realidad y ficción. A diferencia de esto, LaToya Ruby Frazier despliega una especie de archivo genealógico de su árbol familiar. Archivo a través del cual documenta pasajes de la vida, por ejemplo, de su madre y abuela en la ciudad industrial de Braddock, Pennsylvania. Interiores de la casa, ambientes labores o de entretenimiento. El trabajo y la vida de su familia en esta ciudad a las afuera de Pittsburgh, cuyo alto índice de contaminación afectó la salud de su población.

“A Family Affair” propone un paisaje de reflexión sobre la familia como núcleo de intersubjetividad inagotable para, desde ella, pensar la sociedad y cultura de nuestro tiempo. Un paisaje cuyo mapa interconecta formas paralelas de aproximarse al imaginario de la familia. Por una parte, aquella que encara la historia familiar desde una perspectiva más social. Memorizando, documentando en una especie de archivo los rasgos que singularizan las historias personales de sus miembros. Por la otra, una perspectiva que discurre por los atributos etnorraciales, como señales de identidad cultural. Pero ambas tienen en común sumergirse en los afectos, en los sentimientos como valores fundamentales de la vida.   

“A Family Affair” en Contemporary Art Museum (USF). 4202 East Fowler     

Avenue CAM 101. Hasta el 12 de diciembre. http://ira.usf.edu/