Teresita Fernández. "Fata Morgana". N.York, Madison Square Park. En su monumentalidad instalativa, tiene también una vocación paisajística, un aliento poético del land art...

"Es una imagen que percibimos desdibujada en sus contornos, una imagen temblorosa que no puede asirse, una imagen que ondula como si estuviera metida en agua"

 

"Fata Morgana" es el título del último trabajo de Teresita Fernández (Miami, 1968), inaugurado el pasado 1 de junio, y podrá verse hasta principios del 2016, en el Madison Square Park de Nueva York. "Fata Morgana" es una instalación de dimensiones monumentales formada por objetos circulares dorados que cubre el ovalo central del parque. Objetos circulares que tienen los bordes irregulares y las superficies perforadas con formas abstractas que permiten el paso de la luz y, al mismo tiempo, al espectador mirar el espacio a través de estas formas recortadas en los discos. 

"Fata Morgana", en su monumentalidad instalativa, tiene también una vocación paisajística, un aliento poético del land art, en la medida en que establece un metabolismo especial con el hábitat del parque. Un metabolismo que incluye sus árboles, el aire y el suelo contenido en sus espacios, y también un metabolismo con los trasuntes que discurren por el sinuoso recorrido del parque. Al circular dentro de este perímetro “techado”, el espectador se verá envuelto en un cruce de movimientos relacionados entre sí. Por ejemplo, el movimiento de los árboles y otros elementos naturales como la luz, reflejados por las formas recortadas en la superficie interior del disco, pero se relaciona también el movimiento que experimenta el espectador en su desplazamiento. Esta multiplicidad de movimiento le imprime a la obra un carácter cinético que afecta nuestra percepción de la realidad en sus dimensiones espacio-temporales.

 

En su significación original, "Fata Morgana"(del italiano) describe apariencias ilusorias de objetos y cosas reflejados en el horizonte. Es un fenómeno que se produce sobre la superficie terrestre por el choque brusco de aires con diferentes temperaturas. Del efecto del choque entre estas masas de aire frío y caliente emerge una especie de lente refractante que refleja una imagen invertida en el horizonte. Es una imagen que percibimos desdibujada en sus contornos, una imagen temblorosa que no puede asirse, una imagen que ondula como si estuviera metida en agua. En "Fata Morgana", Teresita Fernández se inspira en los efectos de este fenómeno para reflexionar sobre la relatividad de nuestra percepción del mundo. Los espejismos, lo ilusorio, lo aparente, parecen ser el carácter que define esta percepción. El mundo de la relatividad es el que define nuestras percepciones. Y todo parece indicar que ya no hay vuelta atrás.

Dennys Matos

Texto reproducido de la edición digital de Rev:  ArtNexus: https://www.artnexus.com/Notice_View.aspx?DocumentID=28792