Architectural Playground. Juan Raúl Hoyos.

Versión española  del texto aparecido en la Rev Art Nexus N 101, 2016. Pag 102-103. Publicado por Dennys Matos

La relación entre arquitectura y urbanismo, el pulso tenso entre el espacio público y el espacio privado devino en una de las preocupaciones fundamentales del arte contemporáneo a principio de la década de los noventa. Una preocupación que lejos de disminuir  con el paso del tiempo y las ¨modas artísticas¨, no ha hecho más que acrecentarse en la primera década del siglo XXI. Su ubicuidad es tan fuerte que se ha convertido en una especie de dominio discursivo dentro del arte contemporáneo más actual, cierto que con diferentes enfoques poéticos en función de la reflexión artística específica que se hace dentro de este dominio. 

La exposición  ¨Architectural Playground¨, 2016, de Juan Raúl Hoyos (Colombia, 1962), curada por Aluna Curatorial Collective (Adriana Herrera y Willy Castellano) reflexiona, principalmente, sobre el aspecto constructivo, sobre la dinámica y sentido sociocultural adquiridos por las edificaciones y los espacios urbanos que pueblan las ciudades en tiempos de la aldea global. En este sentido, las obras de Hoyos postulan una suerte de tipología constructiva que adopta, por un lado, el módulo verticalizado (sobre todo en las esculturas e instalaciones)  como su eje gravitacional formal y, por el otro, desvela la interioridad del proceso por medio del cual el artista produce estas obras. Tipología constructiva porque Hoyos, inspirado en el ideal arquitectónico racionalista de Le Corbusier retoma el modulo, en referencia a su concepto de unidad habitacional, para representar, entre otras cosas, la mutación que ha sufrido su empleo por parte de la construcción urbanística especulativa más actual.  Este concepto revolucionario de unidad habitacional del arquitecto Suizo, forma parte de su filosofía arquitectónica funcionalista donde el edificio, la construcción debía convertirse en una ¨máquina de habitar¨. De esta manera la unidad habitacional, como solución constructiva arquitectónica de la modernidad, conectada a la ¨máquina de habitar¨ eran la punta de lanza de una arquitectura, cuya ideología socialdemócrata, buscaba palear el deficitario parque de viviendas de las ciudades europeas arrasadas por la II Guerra Mundial. Huelga recordar que la filosofía arquitectónica de Le Corbusier, entre cuyos objetivos se contaba proveer de vivienda a las rentas más baja, fue asumida por muchas naciones como política de estado para ayudar a la población más desfavorecida.  Por otra parte, Juan Raúl Hoyos, desvela a través de la sobre exposición del proceso y los dispositivos empleados para la producción de las obras que forman ¨Architectural Playground¨, un paralelismo simbólico con los procesos constructivos, no visibles a primera vista, empleados por las grandes corporaciones de la industria de la construcción. De ahí esa preocupación de Hoyos por plasmar obras como Reordenamiento N 31, 2012-2015, cuyos materiales y prácticas descubre, por ejemplo, el proceso de las técnicas serigráficas de impresión, pero también desvela fragmentos u objetos reciclados que el autor empleó para producir esta obra. Una obra que, en palabras de Adriana Herrera, articula ¨diversas corrientes artísticas (incluye arte por correo, arte povera, arte abstracto influenciado por la Bauhaus, por ejemplo) y que en última instancia activan otro modo de mirar, transitar y concebir la vida contemporánea urbana¨.

La experiencia de ¨Architectural Playground¨ Miami Dade College.  Galleries of Art + Desing. Kendall Campus, nos recuerda de algún modo el trabajo conceptual de un precursor de la intervención en el espacio arquitectónico: Gordon Matta-Clark.  Y lo recuerda en la medida en que Matta-Clark, para realizar sus obras de intervención urbanística a principio de los años 70, practicaba cortes en los edificios a punto de ser demolidos, extrayendo muestras de los mismos. Desvelando y, a la vez, documentando fotográficamente, (como ha hecho Juan Raúl Hoyos en Project Sintec, 2007-2010), los materiales y metodologías empleadas por las empresas de la construcción. Estas especies de biopsias mostraban las tripas, el interior de un cuerpo constructivo que, en buena medida, respondía no tanto a las necesidades de construir un ¨habitar¨ para el ciudadano, como sí a los intereses especulativos y criterios dominados por la plusvalía de la empresa capitalista. Y cuando vemos las torres modulares y rodadas de la instalación Playground,  2014-2015, sus ¨distintas¨ y promiscuas tipologías constructivas, es inevitable conectarla con el fenómeno de la especulación inmobiliaria global, pero en particular con la que se ha venido produciendo en la ciudad de Miami en los últimos tiempos. Aquí la utopía de la modernidad arquitectónica, al estilo de por ejemplo, un Le Corbusier, que pretendía construir ciudades trazadas y organizadas como ¨máquina de habitar¨ capaces de generar potencialidades en función de la vida material y espiritual ciudadana, ha sido eclipsada por las fuerzas del capital. Son ellas, como expresión de un estado  en su versión más neoliberal, quienes realmente realizan los planes directores de las ciudades en la nueva aldea global. Son ellas quienes fomentan unos criterios de rentabilidad inmobiliaria sobre el suelo y la propiedad, que cercenan una relación armonizadora entre el espacio público y el espacio privado, entre el ciudadano y la sociedad. Imposibilitando de paso una verdadera sociabilidad en el paisaje urbano de la ciudad. La necesidad de la ¨máquina de habitar¨ como manifestación de vida social y cultural autentica, ha sido sustituida por una ¨maquina de explotar¨ las fantasías de confort, mezcla de vanidad y derroche instalada en el horizonte de expectativa del sujeto de la cultura postmoderna. Eso también nos lo enseña una exposición como  ¨Architectural Playground¨ de Juan Raúl Hoyos.  

Cortesía de Imagen. Aluna Curatorial Collective y el artista